martes, 20 de enero de 2009

Te invitamos a formar parte de nuestra Familia San José

Como:
  • Hermana de San José de Lyon
  • Voluntari@
  • Asociad@

COMO HERMANA DE SAN JOSÉ

COMPARTIR DE HERMANAS

DESDE EL POSTULANTADO

EXPERIENCIA APOSTÓLICA



HOLA A TOD@S, POR ESTE MEDIO, TENGO EL GUSTO DE COMPARTIRLES MI EXPERIENCIA APOSTÓLICA,
DESDE MI LLEGADA A ESTA CONGREGACIÓN HASTA EL DÍA DE HOY.

Todo inició desde mi casa cuando Lucy Zamora platicó con mis padres y ahí me enteré del apostolado con niños en situación y riesgo de calle, eso me emocionó mucho desde un principio.

Cuando llegué a la Congregación estuve dos días
instalándome y adaptándome a mi nueva vida, al tercer día preparé mi carta para pedir el voluntariado en CASA ALIANZA, Ana Cristina me acompaño y me presentó algunas personas que laboran ahí y algunos espacios de la casa, rápidamente me aceptaron como voluntaria.





























NIÑOS Y NIÑAS DE CASA ALIANZA EN SUS RETIROS



¿QUÉ SIGNIFICÓ PARA Mí ESTE APOSTOLADO?

SIGNIFICÓ poder ver mas allá de lo que estaba acostumbrada, una visión distinta de mi realidad, sentir y vivir en carne propia esta realidad que desgraciadamente se hace cada vez más grande, SIGNIFICÓ un reto, un crecimiento personal, un impulso más para mi persona y para esta opción de vida religiosa. También significó poder moverme en esta gran ciudad


¿QUÉ ME ENSEÑÓ EL SEÑOR JESÚS EN ESTE APOSTOLADO?

ME ENSEÑÓ, que no son las grandes cosas las que hacen feliz a una persona, es más que eso, disponerme a dar todo sin esperar, a recibir nada a cambio. ME ENSEÑÓ que en los momentos más difíciles y duros se puede salir adelante y me enseñó a ser parte de los que buscan la justicia y la igualdad, a tener la esperanza de que algún día muchas cosas cambiarán.


¿QUÉ APRENDÍ DE MÍ?

Aprendí a valorar todo lo que he tenido, una familia, educación, techo, pan, cariño y amor recibido en toda mi vida hasta hoy.

Aprendí que tengo la capacidad de trabajar con niños y que no es difícil trabajar con ellos.

¿DE QUÉ MANERA ME ENRIQUECIÓ?

El trabajo con estos niños me hizo tener una visión más amplia de esta realidad, me hizo ser más sensible a sus necesidades y no acostumbrarme a ésta.
Tomar su ejemplo de vida, lograr lo que me proponga, echarle ganas y salir adelante, me dieron su ejemplo de superación ante su situación.

¿CÓMO ME SENTÍ EN ESTE TIEMPO?

Me sentí en este tiempo con mucha disponibilidad de aprender y de dar lo aprendido, compartir esta experiencia, sentí que estaba dando muchas cosas de mí aunque no 100%, sin embargo fue un gusto y placer haber tenido esta oportunidad.

Durante los últimos meses después de que Ana Cristina terminara de laborar en CASA ALIANZA, dejé de llegar algunos días, de una semana, a tres o dos veces por semana y sólo llegaba al área de calle pues no podía hacer más por el hecho de ser voluntaria se me limitaba un poco mi participación, viendo esa situación se me planteó la idea de otro apostolado, no se sabía cómo, dónde pero acepté esa posibilidad así que sólo terminé el mes de septiembre y dije adiós a este apostolado en CASA ALIANZA.








COMPAÑEROS EDUCADORES DE CALLE EN MI DESPEDIDA



EL AHORA…

Habían varias opciones de apostolados, se pidió opinión a mi comunidad, aunque en realidad no nos tardamos mucho en encontrar uno, antes de terminar en Casa Alianza en el último mes se me pidió el apoyo de conseguir un sacerdote para bendecir la casa pues los niños estaban viendo cosas raras, un día pensando a quién podría pedir el favor, se me ocurrió preguntar e invitar al padre de la capilla de Cristo Redentor quien inmediatamente aceptó y sin saber aún las propuestas de apostolado el padre Oscar Daniel abrió las puertas para trabajar en su Capilla, hasta ahí nada había seguro.

Entre las propuestas dadas estaba Chimalhuacán, que para el primer recorrido y tan solo pensar en la distancia, el tiempo y tareas fue algo que en un principio no tendría futuro y se descartó esa posibilidad, otra de las propuestas de las hermanas que ya venía dando luces era la Capilla Cristo Redentor, así que ya habiendo tenido un primer contacto, expresé al padre Oscar Daniel que buscaba un apostolado, el preguntó como qué buscaba y sólo expresé mi experiencia con los niños de Casa Alianza que él ya conocía y mi experiencia con jóvenes, y desde ahí me dijo que el estaba buscando algo para jóvenes y me propuso trabajar con ellos, así que acepté, por supuesto planteándole esta posibilidad a Juanita Oseguera y viendo que había mejor oportunidad de tener un apostolado cerca de donde vivo y con la disponibilidad del Padre Oscar decidimos no seguir buscando pues el corazón nos decía que ahí sería el apostolado.

Desde todo el comienzo y viendo las luces que se presentaron, me siento contenta con este nuevo apostolado, además de que el trabajo con jóvenes me gusta mucho, aunque no será fácil pues aquí se vive otra realidad y me da “ñáñaras”, me siento muy animada con muchas ganas y deseos de dar lo mejor a este nuevo proyecto que comienza desde cero.

En este momento sólo hemos dado un recorrido, muy bueno, acompañada de Tere Itzel, una amiga y el Padre Oscar, conociendo los barrios y las unidades habitacionales por las que se comenzará a trabajar, este primer día contactamos a dos jóvenes, una chava y un chavo y señoras del mismo entorno, todos ellos dispuestos a apoyar para este nuevo proyecto.

Varios días después, asistí junto con el Padre Oscar a una reunión de adultos donde asisten tres jóvenes, sus hermanos y su mamá, también hubo mucha disponibilidad y ganas de formar este grupo de jóvenes, así comenzaremos nuestra primera reunión formal con los chavos, el sábado 22 de noviembre en la tarde y desde ahí partir para comenzar a trabajar con ellos.

Participaremos en este proyecto el padre Oscar Daniel, Tere Itzel, Juanita Oseguera cuando pueda y yo (Lupita) como responsable.

Me dio mucho gusto compartir con ustedes esta experiencia de Casa Alianza espero contar con sus oraciones para este nuevo apostolado.

Un abrazo con mucho cariño.

Lupita Patricio